Milad Al Chihabi
A mi me ha encantado
El Redragon K707 Pro SE desde el primer momento, es un teclado que llama la atención. No solo por su estética llamativa y las teclas algo redondeadas con aire “anime”, sino porque se nota que está pensado para quienes quieren algo más que un teclado básico. Lo primero: sí, es inalámbrico, pero también puedes usarlo con cable si prefieres no preocuparte por la batería. Cambiar entre modos es sencillo, y la iluminación RGB es de las que dan gusto mirar (sin ser un espectáculo de feria constante, salvo que así lo configures). En cuanto a la experiencia de escritura y juego, las teclas tienen un toque cómodo y una buena respuesta. No es un teclado silencioso, pero tampoco suena exageradamente. Eso sí, si vienes de uno de oficina, vas a notar la diferencia enseguida. Es un sonido casi como cremoso que te anima a seguir escribiendo o usandolo. Lo que más me gustó fue que se siente robusto y con materiales que no parecen baratos. Además, el formato TKL (sin teclado numérico) deja más espacio para mover el ratón, algo que en juegos se agradece mucho. Lo que menos me convenció es que, aunque tiene muy buen acabado, no deja de ser un teclado de casi 90 €, y en ese rango hay muchas opciones. Por eso, no voy a decir que “como es bonito y de marca conocida, todo está perfecto” —no, siempre hay margen de mejora. En resumen: si buscas un teclado mecánico compacto, con un diseño diferente y que puedas usar tanto por cable como sin él, es una muy buena opción. Si lo tuyo es tener un montón de funciones extra y no te importa un teclado más grande, quizá quieras mirar otras alternativas.






